viernes, 24 de septiembre de 2010

Saludos desde mi monstruo escritorio

Hola, te saludo desde Jonathan en mi monstruo escritorio, por qué monstruo escritorio? Bueno... la verdad es que es bastante grande. A lo mejor, con un poco de suerte con el tiempo me quedé corto, porque por ejemplo, un cajón ya lo tengo lleno de papelería pero bueno, por lo pronto me parece lo bastante grande y agradable para no querer moverme de aquí.




Este, por cierto, será la oficina de Cano's, la primera empresa a la que me estoy dedicando, y por qúé digo primera? Porque realmente aún no se me quita de la cabeza la idea de un café y claro está no me gustaría dejar de lado esta que deseo crezca a magnitudes grandes. Mis planes deben ser grandes porque mis objetivos lo son, aunque no sé en este momento si él... si él lo considere importante o aún crea que lo hago para llegar a él, pero bueno, ¿qué más da? Debo seguir adelante hasta que realmente me tope con pared.




Paso a saludarte porque de pronto me llego el pensamiento de que "los rompimientos son lentos y en un momento son como un vicio que a fin de cuentas sabes que debes dejar pasar y no dejas" y esto a que va? Pues... hablo de C y yo. Hemos hablado y hablado y siempre terminamos en las mismas: dando fin a la relación pero como nos llevamos bien, termina besandome, yo respondiendo al beso porque finalmente ella me agrada y luego ella pensando o arreglando -no sé como- que seguimos juntas... pero a cada vez la relación de pareja se enfria y se enfria más.




Ultimamente pienso que en realidad lo que ella y yo parecemos más es amigas, buenas amigas, pero, no lo sé... ella no parece creerlo. Y tengo tantas cosas que decir a todo este respecto pero siguen quedandose en mí... En fin, ni modo, ¿que entrada tan rara la de hoy verdad? Jejeje, sí, la verdad no tengo muchas ganas de hablar pero al mismo tiempo queria darme una pasadita por aquí. Te mando un beso.








Sábado 25 de septiembre 2010, 12:22 am, Jonathan

sábado, 21 de agosto de 2010

El album y la reunión

Pues bien, creo que ya he superado un poco el miedo que les tenía a mis compañeros de la tarde en la Universidad. Lo cierto es que no asisti a la reunión, al parecer eso en mí no era lo importante, pero aún así algo aprendí y supere mucho con el sólo hecho de ver la invitación en mis eventos de facebook. Durante estas dos semanas previas a que se realizara esta borrachera, hubo un momento en que pensé en asistir únicamente para demostrarle a x o y que yo "era más"... en mejores palabras estaba dispuesta a asistir únicamente para alardear y pisotear a quienes habían hablado mal de mí. Luego hubo otro momento en que pensé que iría agachada y empequeñecida, por lo que estaba dispuesta a asistir únicamente si asistian algunos de mis compañeros con los que me llevaba más o menos bien o con quienes quede en buenos terminos aunque no nos hubieramos visto ya, como Ismael o Alejandro. Mas cobarde aún, pensaba que en caso de que ninguno de ellos estuviera, al menos estaría el prof Victor y entonces ya me imaginaba yo, junto a él escondida durante todo el tiempo, como metida entre las faldas de la mamá.




Pensé mucho en el asunto, principalmente desde el punto de vista que encontré hablandote de ello: el punto en que reconocí sentirme indigna por no haber permanecido ahí. Y es que... soy de la idea de que uno debe enfrentar sus desmadres, y yo, en ese entonces, en lugar de enfrentarme acumule más y más y jamás regrese a asumir mi responsabilidad por ninguno de ellos y es que por mucho tiempo me sentí la victima.




Qué por qué? Pues porque en ese entonces me sentía desprotegida, fuera de lugar, incomprendida, inaceptada, fea y por tanto rechazada... Así pues, aunque yo anduve con fulanito que tenía novia, o aunque faje con sutanito en una noche y a la hora siguiente con perenganito y sutanito lo noto, y aunque medio cogi con el güey "más" guapo del salón y se me sumaron otros chismes aparte de que andaba yo con un hombre casado... aún así, yo me sentía la victima. Y es que creía que alguien debio explicarme, alguien debio sostenerme, alguien debia detenerme, alguien debía protegerme y dado que nadie lo hizo, los mierdosos eran ellos.




Hoy sé que probablemente nadie sabia lo que estaba haciendo, al menos no del todo: ninguno teníamos la conciencia de las consecuencias de nuestras acciones y simplemente andabamos en la búsqueda de las respuestas a nuestras inquietudes. Es cierto que ya teníamos las bases de quienes seríamos: muchos no cambiaron sino que incluso solidificaron más las cosas negativas que expresaban en ese tiempo, pero lejos de todo eso, yo jamás fui una victima.




No te lo puedo negar, esta semana tuve algunas crisis nerviosas ante la proximidad del evento. Tenía panico y es que al ver la página de la convocatoria y las fotos o nombres de los que asistirian me sentí de nuevo en medio de ellos. Volví a ser la chiquilla de 20 años que se preguntaba que sienten? que dicen? hablan algo de mí? sienten repulsión por mí? no les gusto? no estoy haciendo las cosas bien? Volví a ser la chamaquita que se sentía fuera de lugar y que gritaba interiormente ¡quiero ser aceptada! y que nomás no sabía como hacerlo y que además intentaba conocerse: Volví a sentirme desconocida para mi y olvide que ya sabía bien quien era yo.




Hace años que he mirado una y otra vez la fotografía que nos tomamos una tarde cuando celebrabamos el cumpleaños de 3 compañeras, es una foto grupal donde todos aparecemos contentos, incluso yo, tenía esa sonrisa mediana con la que me manejaba en ese entonces, aunque en realidad regocijaba de alegría a pesar de lo que podría aparentar. Así, cuando la miraba y los veía a todos contentos, me daban ganas de llorar, ¿por qué? No lo entendía... hasta que decidí compartir un album de fotos con todos ellos por facebook.




Yo sabía que ya había crecido y que ya entendía que había sucedido, sabía lo que había sido mi vida desde entonces, cuanto me habia cambiado la universidad y quienes me habían ayudado a crecer, pero mis compañeros, la gente con quien por primera vez me sentí parte de algo no.  Y es curioso... creo que por mi comportamiento y el haberme alejado de ellos definitivamente no denota que yo me sentía parte del grupo, pero así era: el problema es que nunca supe como demostrarlo, así que lo intente.




No debo mentirte, la idea original de compartir ese album de fotos aún era parte de un reclamo, pero en cuanto comencé a elegir las fotos que iba a poner y comentar en ellas en el pie, asumí poco a poco que había crecido y realmente crecí: los nueve años que llevaba de retraso con ellos volvieron al corriente. Y me sentí bien en cuanto pude subirlo y hablar, más que nada de 3 cosas que se relacionaban entre sí: mi relación con J, mi bisexualidad y mi "promiscuidad" con los chicos con quienes habia tenido algo que ver. Y es que es curioso, con ninguno perdí la virginidad pero el comportamiento que lleve con ellos, aparentando asimismo tener mucha experiencia, siempre me habia perseguido dentro de mi conciencia. Hoy ya no, ya no después de haber escrito en un solo pie de foto lo que había pasado.




Y me sentí aliviada cuando subi el album, pero realmente me senti liberada cuando comencé a recibir los comentarios al respecto. Pensé por un momento que muchos podrían ser como J quien detesta se publique algo de él, cuanti más si "son fotografías que él no ha autorizado a subir" (hablese con tono aseñorado), pero no, extrañamente las respuestas fueron mensajes de gratitud por haberlas subido, de nostalgia por aquellos tiempos, algunas solicitudes de amistad, peticiones de informar a alguien más que estaba en x foto y así. De pronto, entonces, sentí que jamás me había ido.




Tres reacciones me llamaron la atención más que otras: La de Toño, la de Gerardo y la de Marisol. La de Toño, es la menos sorprendente: comento en la foto donde aparecemos todos y pidio se etiquetara a alguien más, y hasta ahí, la de Gerardo fue la más grata, pues me dio las gracias por haber subido una fotografía donde había constancia de que hubiese cursado la universidad, ¿que extraño, nop? Después de ello me he preguntado si le habrá ido mal o como yo me lo imaginaba entonces, él estaba orgulloso de estar estudiando una carrera. En fin. La más extraña de estas tres fue la de Marisol, más por el hecho de que contesto. O sea ¿cómo? Sabes que has coqueteado con J, sabes que hablas mal de mí (sólo tú has de saber por qué), no me has dirigido la palabra desde hace mucho, al parecer algo te debo y ni sé que y ahora me contestas? Extraño...




Me dijo que habían sido buenos recuerdos e igualmente me dio las gracias por subir las fotos. La parte más extraña fue que me invitara a la reunión, o sea ¡ella! Ella la estaba organizando y mis miedos, muchos de mis miedos, estaban fundados en la reacción que tuvo después de que le dije que había salido del closét: jamás me volvio a hablar y lo siguiente que supe fue que hablaba mentiras y pestes de mí. Nunca he sabido por qué. La salida más fácil es pensar que está loca, pero la verdad nunca he sabido porque, asi pues te imaginarás por que me resulto tan extraño el hecho de que hubiese respondido y más con una invitación. A lo mejor sea que la niña es muy diplomatica... yo le digo de otro modo pero igual y estoy equivocada, jajajajajajajajajaja... lo único es que en verdad me intriga saber que se supone que le hice o porque no le caigo. Jejeje: las principales teorías apuntan a que o le gustaba yo o le gusta J, pero de cualquier modo, es un modo muy loco de demostrar cualquiera de las dos cosas, no?




En fin, creo que incluso, esto del album ayudo a que J y yo quedaramos mejor. Le mande el enlace para pedirle que me permitiera mantener sus fotos ahí, y asimismo le pedi que hablara conmigo. Anteayer no resolvimos mucho, salvo que al menos me di cuenta que las razones por las que habia terminado conmigo no eran propiamente por mi persona, ese día termine colgandole pues me la pase durante toda la llamada pidiendole me explicara las razones por las que había terminado conmigo, y que además cancelará todas las palabras que expresaban sus sentimientos hasta antes de terminar, pero únicamente me dio evasivas. La llamada no fue muy buena a primera vista, pero yo, con lo poco que me dijo y su silencio entendí que realmente el asunto no iba en contra mía, sino más bien una protección con la que él se estaba resguardando.




Con esa llamada él pensó que habiamos terminado mal, pero yo ya habia resuelto que aún seguiria con mis planes de ir a verlo, aunque sea para saber frente a frente que no teniamos oportunidad alguna; pero él, como dije, pensó que habiamos terminado mal y me pidio que hablaramos más relajados ayer. Y fue bueno. Creo que al fin entendimos que a ninguno le gustan los noviazgos a la distancia por lo desesperante que es no poder estar con la persona todo el tiempo, fisicamente hablando... Así pues, lo que resolvimos es que podemos ayudarnos en lo que este a nuestro alcance y que será bueno poder hablar por telefono o msn de vez en cuando.




La llamada sucedio antes de que comenzara a arreglarme para la reunión y antes de que me diera cuenta que Ismael no asistiría. Cuando vi eso ya no se me antojo ir, y aunque J me animo a que lo hiciera yo ya le había dicho a C mi parecer, lo que a ella no le pareció. Discutimos, más me fastidie y menos ganas me dieron de ir con ese ánimo, o sea, la idea era ir de buenas no a que me pusieran de buenas, así que desistí. No entendí la reacción de C, es la verdad, pareció como si lo que a ella le importará era que yo presumiera que estaba con ella y no el hecho de que me había reconciliado simbolicamente con mis compañeros: la reunión así, para mí iba ser incomoda, porque entonces se trataba de que demostrara no sé que tanto para ella y no el disfrutar el reencuentro con mis amigos. Mal, mal.




Pero bueno, debo admitir que en algo tenía la razón: De haber estado J aquí, no habría dudado en ir y demostrar que estaba con él... pero no sé... para mí las razones por las que hubiera hecho eso serían diferentes a las que al parecer se imagina C. Si hubiera estado J, él no habria querido ir en primera instancia, y sí, yo le rogaría e insistiria para que fueramos hasta que aceptará y ya en la reunión habría estado feliz por mostrarles a los compañeros que estabamos juntos, que sus sospechas eran ciertas y mostrarles como real algo que ellos habían visto formarse, hubiera sido lindo porque habría sido una pareja formada de 2 de los suyos y habría sido otra historia. 




Con C habría sido algo similar, porque igualmente ellos presenciaron como inició la relación pero algo habria faltado, y lo más seguro era que hubieran estado preguntado todo el tiempo o más de una vez por J, y no por mí, sino por ella al ser justamente la ex de J. A mí, ello no me habria afectado pues finalmente la relación es la que es, pero ella a pesar de lo que diga, no ha aceptado el pasado de donde provenimos por lo que todo el tiempo habria estado con su comportamiento altanero y medio pisoteador llamandoles "pobres pendejos" o diciendome "no, nena, es que están bien estúpidos" cuando finalmente yo hubiera sabido que la cosa iba a ser así. De ese modo, entonces, yo no habría disfrutado del reencuentro con la gente que había estado extrañando...




Y fue molesto, muy molesto, me da la impresión que C opina que todo el mundo DEBERÍA girar en torno suyo, y a mí que me gusta que el mundo gire en torno de todos dependiendo de la situación. Francamente no la entiendo e incluso la repruebo en muchas ocasiones.  Me dijo algo que finalmente me parecio más estúpido todavía, me dijo cobarde y que el no haber estado dispuesta a ir a la reunión con ella era seguirla escondiendo. ¡¿¿Seguirla escondiendo??! "Seguirla escondiendo" implica que alguna vez lo he hecho, y si no mal recuerdo ha sido ella la que no dice quien realmente soy en su vida a NADIE y quien desde que me conoció nego mi repercusión en su vida, y según ella soy yo la que la "sigue escondiendo"...  Me colmo la paciencia,así que le dije que cuando ella tenga los huevos de decirle a sus amigos quien soy (y que con ello acepte todo lo que implica eso: la chica con la que la engaño J) en realidad, se atreviera a hablarme de esconder, porque mis amigos ya lo saben y a mis compañeros se los acababa de decir ¿y ella que?. Aún así, no creo que todavía lo entienda.




Pero bueno, así las cosas. Me siento bien por como resultaron las cosas de todos modos. Creo que mi conciencia por fin esta limpia con mis compañeros y creo que esto puede ser el inicio de conversaciones donde pueda conocerlos en verdad y que ellos me conozcan a mí. Risa. Bueno, me voy. Te mando un beso!!








Sábado 21 de agosto 2010, 12:05 pm, Jonathan












martes, 17 de agosto de 2010

Se avecina una reunión

Hace unas semanas que me invitaron a la reunión de la generación 2002 de mi Universidad (se cuenta la generación por cuando entramos o por cuando salimos? porque de ser así... somos 2006). En fin... así la cosa. Hoy vengo a confesar que francamente tengo miedo a esa cosa. ¿Por qué? No tengo bonitos recuerdos del ambiente en que me relacione en aquél entonces, tampoco de la gente, a decir verdad.




Fui una desconocida para ellos, francamente, como fui para muchos antes de conocerlos. De lo que obtuve estando en la tarde durante mi carrera, con quienes organizan esta reunión, tengo sólo amargas impresiones como el hecho de que se me considero borracha y puta y yo no me detuve a desmentir el asunto, como el hecho de que me consideraron pro adulterio por según esto, andar con un hombre casado quien años después me entere que jamás lo estuvo, como el hecho de que se me ha llamado creída por no saberme relacionar con ellos, como el hecho de que se me ha llamado loca y desubicada por no ver el mundo como ellos lo ven, como el hecho de que justamente por no ver el mundo como ellos lo ven... no encajo.




Sin embargo, no sé porque, siento que deje algo con ellos, ¿que habrá sido? ¿mi inocencia? ¿mi ingenuidad? ¿mi reputación? Siento que algo me deben y algo les debo, desde hace muchos años, desde hace mucho tiempo, porque a pesar de que siento no encajar, igualmente siento que no pertenezco a otros: finalmente ellos fueron mi gente, la gente con quienes yo inicie, a quienes yo conoci, con quienes me conocí... a pesar de todo. ¿Que me deben? ¿Que les debo?




Sabes? Me siento como la chica que salio del pueblo con la cola entre las patas después de una cagada grande como quedar embarazada, y luego, debe regresar a ese pueblo que la humillo y hablo pestes de ella, a conseguir algo, porque sin ese algo no puede ser una persona completa, pero... ¿qué es ese algo?




A veces creo que tiene que ver con J. Quisiera decirles todo lo que fue mi verdadera relación con él... quisiera explicarles por que mi desequilibrio entonces y porque esconderme, y en efecto, reconozco que me he escondido: les tengo miedo. Reconozco que la cague por mucho tiempo mientras estuve ahí, me dedique puramente a putear aunque en realidad nunca haya cogido bien a bien con nadie, pero... ¿ellos sabran entender mis razones? Reconoceran que yo no podía aceptar haberme enamorado de un hombre que en aquél entonces creía casado? ¿Reconocerán además que era valedero sentirme desubicada al darme cuenta que tambien sentía algo por mi mejor amiga? ¿Su opinión vale para algo? Que puedo decirte? La verdad es que siento que sí, siento que si vale, aunque aún no sé a ciencia cierta porque... ¿Será que al principio aún cuando no supe relacionarme con ellos realmente los sentía mis compañeros, mis hermanos? Porque así era, sabes?




Un maestro, EL MAESTRO, a quien aún todos recordamos con mucho cariño, nos dijo un día que nosotros seriamos los amigos que tendriamos para toda la vida. Nos hizo vernos los unos a los otros y nos dijo que nosotros nos acompañariamos de ahí en adelante, porque los amigos de la secundaria y la preparatoria se quedaban poco a poco atrás, pero los compañeros que conseguiamos en la universidad eran para toda la vida... y le creímos. Yo le creí. Y él nos unio, durante mi estadia en mi generación (porque definitivamente mi generación fue la de la tarde) todos ibamos juntos hacia todos lados, todos eramos un sólo grupo donde quien no iba era llevado: nadie debía faltar.




Y de algún modo los extraño, pero eso sí, debo reconocer que me siento indigna: es como si el haber hecho tantos desmadres y nunca haberme presentado a responder por ellos me hiciera indigna, y sí... creo que eso es:  no es que yo me deba poner como victima, si hice las cosas aún sin conciencia de las consecuencias (que ni las hubo porque los otros tampoco fueron victimas), no carezco de responsabilidad, al menos para decir "sí, lo hice porque se me antojo"... y sostenerlo frente a quienes eran mis compañeros... ¿Será eso? Quizás sí...




Continuará...






martes 17 de agosto 2010, Jonathan